LISTA OFICIAL DE LOS YUDANSHAS DE DEFENSA PERSONAL

 

"El hombre se perfecciona a sí mismo mediante sus buenas cualidades siguiendo el Camino, es ecir la Ley natural."

 

La Defensa Personal, como arte complementario al arte del Bo, es una antigua disciplina que se enmarca en aquellas artes de defensa personal que respetan el Arte del vacío. Remonta a la noche de los tiempos, a los primeros imperios chinos y nadie puede decir con certeza quien es su autor. A decir verdad, se trata más bien de una técnica que ha tenido a varios grandes Maestros, enriqueciéndose de ellos, les ha sobrevivido, robándoles sus secretos para convertirse, según las épocas, en un vasto conjunto de tradiciones milenarias y militares, de las que vuestro servidor ha recogido la Enseñanza durante su estadía en China.

La Defensa Personal contiene figuras rítmicas compuestas por movimientos básicos o katas e integra otras prácticas como las luchas con palo largo, sables con mango largo, sable espada, ganchos y armas flexibles.

Para mayor simpleza, se podrían resumir algunas cronologías:
A partir del periodo Zhu, s.11-722 A.C., la Defensa Personal se practicaba al mismo nivel que el tiro al arco y la equitación, disciplinas de gran renombre.

430-330 A.C., durante el periodo de los reinos combadientes, esta práctica tendrá nuevamente los mismos honores y será empleada por un joven Maestro, conocido más tarde con el nombre de Mo Tsé, en su escuela.

A diferencia de los demás Maestros de Artes Marciales de su época, Mo Tsé supo realizar la alianza del Cielo (en el sentido zenista de la palabra) con el concepto de las Artes Marciales. La fama de su escuela le sobrevivió así, habiéndo sembrado en el espíritu de sus discípulos otra noción mucho más noble que el simple Arte de la guerra: el uso racional del cuerpo al servicio de la pureza espiritual.

Luego, ante el uso de armas de tiro, la Defensa Personal cayo en desuso durante los combates. Sólo las castas de sacerdotes, para quienes el porte de arma es considerado como sacrilegio, mantuvieron su esencia.

Dinastía Han, 202 A.C - 200 D.C. Existencia del Shian Pu, arte de combate manual cercano a la Defensa Personal, muy en boga en Japón actualmente.

520-526 D.C, Ta Mo Tsé. El 35º patriarca de Sakiamuni, un misionero budista indio llega a China.
En el famoso templo de Shaolin, se enseña en secreto técnicas de combate con palo y a mano vacía según la tradición casí milenaria de Mo Tsé. Ta Mo Tsé introdujo allí también el método de meditación india conocido con el nombre de Dhyana, Tch’an en chino, que será conocido posteriormente en Japón con el nombre de Zen. Ta Mo Tsé supo aportar al conjunto de discípulos y más específicamente a la Defensa Personal, el acceso a la formidable reserva de energía a la cual conducía esta técnica, multiplicando los potenciales físicos y energéticos de cada atleta.

Luego es el oscurantismo. La toma del poder por los intelectuales chinos alejó por mucho tiempo este Arte Militar de la corte imperial. Sólo estaba al alcance de algunos ronín, bandidos o mercenarios, perdiendo así gran parte de su esencia, para dejar subsistir únicamente algunas técnicas relativamente primitivas, algunos “trucos” de combates con manos vacías. Ha caído a su nivel más bajo.

Hacia fines de la Dinastía Ming, 1368-1664, Chen Yuang Fu, del monasterio Shaolin, hizo conocer su Arte a Japón. Combinado al del Jui Jutsu japonés, se transformó en Judo que el Maestro Jigoro Kano propusó en su escuela, más conocida posteriormente como la Ko Do Kan.

Durante siglos, algunos nobles intentaron perpetrar el Espíritu. Con ayuda de algunos monjes que habían conservado celosamente su secreto, escribieron sobre rollos un inmenso saber agrupando siglos de técnicas y perfeccionamiento. Estos rollos escritos fueron sometidos a múltiples transacciones a lo largo del tiempo. Algunos fueron quemados durante los auto de fé que sacudieron al Vasto Imperio. Otros, para escapar de las sucesivas invasiones de los mongoles, manchues y japoneses, fueron enterrados en lugares cuidadosamente inventariados. Lastimosamente, las invasiones se prolongaron, y poco a poco sólo quedó en la memoria humana un lejano recuerdo de los lugares privilegiados, santuarios de esta Enseñanza que habían recibido las copias.

En Japón, la clase de los Samuraies, la clase noble o Bushi, y la de los altos dignitarios o Buke, buscaban un camino o disciplina para afirmar a sus caballeros. La fama de las escuelas shaolin había llegado hasta ellos y a diversos clanes feodales en donde cada Señor o Daimio quería poseer algunos de sus secretos. La escuela Shaolin, en Japón, se convirtió en Sho Rin y el sentido y el Espíritu del Tao o Dao se convirtió en Do, el Camino.

Es entonces sólo un lejano recuerdo el que nos llega hoy en día, de este pasado glorioso de la Antigua China. Lejano quizás, pero suficientemente preciso como para que haya conservado toda la juventud del Espíritu de la Defensa Personal. Este Espíritu eternamente joven que nos llega de la noche de los tiempos y que supieron durante miles de años proteger los depositarios de este saber, ofreciéndoles una nueva mirada acerca de la Vida, a la vez desapegada y admirativa.

 

Extraido del libro "Defensa Personal".