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Nos
encontramos en el año 500 antes de nuestra era cristiana
y en el imperio de los reinos combatientes la lucha por el poder
es muy intensa. Es la concurrencia a más torturas para aterrorizar
al otro. Pero ¿ quiénes son los otros? Son las tropas
de Mo Tse. Unos hombres muy bien entrenados, de cuerpo vigoroso
y espíritu siempre alerta que nunca se sorprenden... porque
para ellos la sorpresa significa : pérdida!
La
enseñanza de la Mo Kia los ha preparado para
esto: jamás dejarse sorprender y prever. Prever todas posibilidades,
aún las más peligrosas que una situación presenta,
pensar en todos los casos, aún los más ajenos a su
forma de pensar. ¿ Cómo? Porque durante su aprendizaje
se les ha enseñado a liberarse de su ego, y adquirieron,
gracias a esto, un nuevo estado mental, como una supra-conciencia
(o super-conciencia) de lo que les rodea.
Una
de las claves de la Meditación-Concentración o TCHAN,
es abstraer el yo a fin de alcanzar otros campos de
vibraciones mucho más sutiles, escenarios de cada cosa, ser
o acción. Los móviles entran entonces en juego en
la realidad, en un mundo que podría sin embargo parecer ficticio,
incluso imaginario. No obstante la práctica multisecular
de TCHAN no paró de demostrar la eficiencia de
esta técnica a lo largo de la Historia. La exactitud de los
resultados resultó ser siempre muy superior a los producidos
por la inteligencia que explotaban datos otorgados por nuestros
limitados sentidos.
Este
es el poder que desarrolló MO TSE en su escuela
y se desveló por
promoverlo en cada uno de sus discípulos. Hacer que sean
Seres Humanos enteros, capaces de integrar, anticipar y actuar más
allá de todas las nociones comúnmente admitidas, sujetas
a controversias, en boga. Hacer que sean seres capaces de fundirse
en una situación, comprender su inteligencia,
para luego salir victoriosos porque enriquecidos de TODO su contenido.
MO
TSE no dejó de encomiar su valor e incentivaba cualquiera
-discípulos o alumnos- a practicarlo cada día para
progresar en el CAMINO...
Extraido
del libro "Método de Bozendo, Tomo II".
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